Golpe de calor en perros: señales, qué hacer y cómo evitarlo
El golpe de calor mata perros todos los veranos en España, y casi siempre en situaciones que parecían normales: un paseo a mediodía, una ruta que se alargó, un rato en el coche «solo cinco minutos».
Un perro no suda como tú. Se refrigera jadeando y por las almohadillas, y eso es mucho menos eficiente. Cuando su temperatura corporal se dispara, el proceso se acelera solo y puede ser irreversible en menos de media hora.
Las señales, por orden de gravedad
Primeras señales:
- Jadeo muy intenso y rápido, con la lengua muy ancha y colgando hacia un lado.
- Babeo espeso y abundante.
- Busca sombra o suelo frío y se tumba, sin que se lo pidas.
- Se queda rezagado o se niega a seguir.
Ya es grave:
- Encías y lengua de un rojo muy intenso, o al contrario, pálidas o azuladas.
- Vómitos o diarrea, a veces con sangre.
- Tambaleo, descoordinación, como si estuviera borracho.
- Mirada perdida, no responde a su nombre.
- Temblores, convulsiones o pérdida de conciencia.
La temperatura normal de un perro está entre 38 y 39 °C. Por encima de 41 °C hay riesgo de daño en órganos.
Qué hacer en los primeros minutos
El orden importa:
- Sácalo del calor. Sombra, interior fresco, aire en movimiento.
- Enfríalo con agua fresca, no helada. Moja todo el cuerpo, insistiendo en ingles, axilas, cuello y almohadillas, que es donde los vasos están más superficiales. Una manguera a temperatura ambiente o toallas empapadas y renovadas.
- Aire. Un ventilador o el aire acondicionado del coche mientras el perro está mojado multiplica el efecto.
- Ofrécele agua fresca si está consciente y puede beber solo. Poca cantidad y a menudo. Nunca se la fuerces ni se la eches en la boca si está semiinconsciente.
- Al veterinario, siempre. Aunque parezca que se recupera. El daño renal y la coagulación alterada pueden aparecer horas después.
Los errores que empeoran el cuadro
Agua helada o hielo directo. Provoca vasoconstricción: los vasos de la piel se cierran y el calor queda atrapado dentro. Además puede inducir temblores que generan más calor todavía. Agua fresca, del grifo.
Taparlo con una toalla mojada y dejarla puesta. Al calentarse hace de manta y aísla. Si usas toallas, cámbialas cada dos o tres minutos.
Esperar a ver si mejora. Es el error que mata. El golpe de calor no se estabiliza solo.
Darle antitérmicos humanos. El paracetamol y el ibuprofeno son tóxicos para los perros. Nada de medicación por tu cuenta.
Quién tiene más riesgo
- Braquicéfalos (bulldog, carlino, bóxer, shih tzu). Su vía aérea comprimida les impide refrigerarse jadeando con eficacia. Son, con diferencia, el grupo de mayor riesgo.
- Perros con sobrepeso.
- Cachorros y perros mayores, que regulan peor la temperatura.
- Razas de pelo denso y doble capa (husky, malamute, pastor alemán).
- Perros con problemas cardíacos o respiratorios previos.
Cómo evitarlo
Cambia los horarios en verano. Paseos antes de las nueve de la mañana y después del anochecer. La prueba de los siete segundos sobre el asfalto te dice si el suelo está a temperatura aceptable: si no aguantas el dorso de la mano, no salís. Lo explicamos en detalle en cómo proteger las almohadillas.
Agua siempre disponible, en casa y en la mochila.
Nunca en el coche. Ni con las ventanillas bajadas, ni a la sombra, ni cinco minutos. El interior de un coche puede subir 20 grados en diez minutos.
Sombra de verdad si va a estar fuera. Una sombrilla no basta si el suelo está ardiendo.
No lo rapes pensando que pasará menos calor. En razas de doble capa, el manto aísla también del calor y protege del sol. Rapar puede empeorarlo y provocar quemaduras solares.
Ajusta la ruta a la época. La distancia que tu perro hace en marzo no es la que puede hacer en julio, y esto pilla a mucha gente. Tienes las referencias en cuántos kilómetros aguanta un perro.
Este artículo es informativo y no sustituye a un veterinario. Ante la sospecha de un golpe de calor, enfría y acude a urgencias veterinarias.