Perro durmiendo sobre una cama

Alojamientos que admiten perros

«Admite mascotas» puede significar cosas muy distintas: desde un hotel donde el perro entra a todas partes hasta uno donde solo puede estar en la habitación, no puede quedarse solo, y te cobran un suplemento que no viste al reservar.

La diferencia entre un viaje cómodo y uno incómodo está casi siempre en lo que preguntaste antes de pagar.

Dónde buscar

Filtros de los buscadores generalistas. Booking, Airbnb y similares tienen filtro de admite mascotas. Funciona como primer corte, pero el filtro no te dice las condiciones, que es donde está el problema.

Portales especializados en viajar con perro. Suelen listar menos alojamientos pero con la información concreta: si hay suplemento, si el perro puede quedarse solo, si hay zonas comunes permitidas.

Casas rurales. Es donde mejor lo vas a pasar con perro, casi siempre. Suelen tener terreno, no hay vecinos de habitación y las condiciones son más laxas.

Llamar directamente. Muchos alojamientos pequeños aceptan perros aunque no lo anuncien, y otros que dicen aceptarlos ponen condiciones que no aparecen escritas. Una llamada resuelve las dos cosas.

Las cinco preguntas que hay que hacer antes de reservar

  1. ¿Hay límite de peso o de tamaño? Muchos sitios ponen el corte en 10 o 15 kg y no lo dicen en el anuncio.
  2. ¿Cuánto es el suplemento? Puede ser por noche o por estancia, y varía muchísimo. Que te lo confirmen por escrito.
  3. ¿Puede quedarse solo en la habitación? Esta es la más importante y la que más problemas da. Muchos hoteles lo prohíben, y eso condiciona todo tu viaje: no puedes ir a cenar, ni a un museo, ni a la playa si no admite perros.
  4. ¿Dónde puede estar? ¿Zonas comunes, terraza, comedor, jardín? ¿Puede subir al ascensor?
  5. ¿Hay algún sitio cerca para pasearlo? Un hotel en pleno centro sin zona verde a menos de diez minutos es incómodo con perro.

Suplementos: lo normal

Se mueven bastante según el tipo de alojamiento. Lo habitual es una tarifa por noche o una tarifa fija por estancia en concepto de limpieza. Algunos alojamientos rurales no cobran nada.

Ojo con las fianzas: algunos apartamentos piden un depósito adicional que se devuelve al salir.

Lo que llevar para que salga bien

  • Su cama o su manta. El olor conocido reduce muchísimo el estrés en un sitio nuevo y evita que se suba a la cama del hotel.
  • Sus comederos y su comida habitual. No es momento de cambiarle el pienso.
  • Una toalla vieja para las patas y para secarlo.
  • Bolsas de sobra.
  • Un juguete de morder para los ratos en la habitación.
  • Documentación: cartilla con vacunas y microchip. Algunos alojamientos la piden.

Normas no escritas que evitan problemas

No dejes al perro solo si ladra. Aunque el alojamiento lo permita. Un perro que ladra veinte minutos en una habitación es la queja número uno y lo que hace que los hoteles dejen de admitir animales.

No lo subas a camas ni sofás aunque en casa lo haga.

Recoge siempre, también en el jardín del alojamiento.

Avisa si algo se rompe. Sale más barato y mantiene el sitio abierto para el siguiente.

Antes de reservar, comprueba también el destino

Que el hotel admita perros no significa que el destino sea cómodo. Si vas a la costa, mira qué playas caninas hay cerca —tenerlas a 40 minutos en coche cambia el plan— y qué normativa municipal se aplica. Lo explicamos en la normativa de playas caninas en España.

Y si el viaje es en coche, revisa cómo debe ir sujeto: qué exige la DGT.

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