Llevar al perro en el coche: normativa DGT
Mucha gente cree que existe una norma específica que obliga a llevar al perro atado en el coche. No la hay como tal, y sin embargo te pueden multar, porque se aplica algo más general.
Qué dice exactamente la ley
La referencia es el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación. Obliga al conductor a mantener su libertad de movimientos, el campo de visión necesario y la atención permanente a la conducción, y establece que los objetos o animales transportados deben ir colocados de forma que no interfieran con el conductor ni con el control del vehículo.
Dicho de otro modo: la DGT no prohíbe viajar con perro. Prohíbe que el perro vaya suelto por el habitáculo, en el regazo del conductor, sobre el asiento del conductor o donde pueda meterse bajo los pedales.
Las multas
- 200 euros sin pérdida de puntos cuando el animal interfiere en la conducción.
- 500 euros y 6 puntos si la conducta se considera conducción temeraria.
Los agentes se fijan especialmente en perros sobre los asientos delanteros, en el regazo, o en conductores que van acariciando al animal mientras conducen.
Los sistemas que se aceptan
La DGT considera adecuados tres sistemas:
1. Arnés con anclaje al cinturón
Para perros pequeños y medianos que viajan en el asiento trasero. Importante: arnés de coche homologado, no el arnés de paseo con un enganche. Los buenos tienen doble anclaje y tiras anchas que reparten la fuerza en un frenazo.
Un solo punto de anclaje central es la opción mínima; dos puntos limitan mucho más el desplazamiento.
2. Transportín fijado
Es el sistema más seguro para perros pequeños y medianos. Va en el maletero, en el sentido transversal a la marcha y pegado a los asientos traseros, bien sujeto para que no salga despedido.
Si el transportín va suelto en el maletero, en un impacto se convierte en un proyectil. Sujétalo con las anillas de anclaje del maletero o con cinchas.
3. Rejilla o divisor de maletero
Para perros grandes. Separa el maletero del habitáculo e impide que el animal salga despedido hacia delante. Es la opción habitual en coches familiares y SUV.
Por qué esto importa más allá de la multa
La física es implacable: en una colisión a 50 km/h, un perro de 20 kilos genera una fuerza de impacto equivalente a varios cientos de kilos. Eso no solo mata al perro: puede matar a quien vaya delante.
Es la misma razón por la que no se lleva una maleta suelta en el asiento trasero.
Errores frecuentes
Atar la correa de paseo al cinturón. En un frenazo, toda la fuerza se concentra en el cuello. Puede ser mortal.
Perro suelto en el maletero de un familiar sin rejilla. Sale despedido igual.
Llevarlo con la cabeza fuera de la ventanilla. Además de que puede saltar, es una fuente clásica de conjuntivitis y otitis, y de que le entre un cuerpo extraño en el ojo.
Dejarlo dentro del coche aparcado. Ni cinco minutos, ni a la sombra, ni con las ventanillas entreabiertas. El interior sube de temperatura muy rápido y el golpe de calor es cuestión de minutos: lo explicamos en golpe de calor en perros.
Consejos para viajes largos
- Parada cada dos horas para que estire, beba y haga sus cosas.
- No le des de comer justo antes: mejor tres o cuatro horas antes para evitar mareos.
- Ventilación y sombra en su zona; los parasoles de ventanilla ayudan.
- Agua en cada parada, aunque no la pida.
- Si se marea mucho, hay medicación veterinaria para eso. No le des nada por tu cuenta.
Y si tu destino es la costa, mira antes dónde puede bajar legalmente: lo tienes en la normativa de playas caninas en España.