Pasear dos perros a la vez sin acabar enredado
Pasear dos perros no es pasear uno dos veces. Es una situación distinta: se cruzan, se enredan, uno tira más que el otro, y si uno se lanza a algo el otro le sigue por contagio.
Con un poco de método se resuelve, y el paseo pasa de ser un caos a ser cómodo.
El material: aquí sí importa
Correa doble con giro de 360 grados
Es la diferencia entre disfrutar del paseo y parar cada cincuenta metros a desenredar. Dos correas independientes se trenzan solas en cuanto los perros se cruzan una vez, y a partir de ahí el problema va a peor.
Una correa doble con un eslabón giratorio de 360 grados permite que los perros cambien de lado sin que las tiras se retuerzan. Es un detalle mecánico sencillo que cambia por completo el paseo.
Nosotros usamos esta correa doble de 360 grados, que además reparte la tensión en un solo mango, así llevas una mano libre.
Arnés en los dos
Con dos perros unidos, los tirones de uno repercuten en el otro. Con collar eso significa tirones en el cuello ajenos a su voluntad. Arnés en ambos, sin excepción.
Cuándo separar las correas
Si los perros tienen tamaños o fuerzas muy dispares —un galgo y un chihuahua, por ejemplo— la correa doble puede ser mala idea: el grande arrastra al pequeño. En ese caso, dos correas independientes y una en cada mano.
La posición
Decide un orden y mantenlo: los perros se acostumbran rápido a su sitio. Lo habitual que funciona:
- El más tranquilo en el lado de la calzada.
- El más reactivo o el que tira, en el lado interior, pegado a ti, donde tienes más control.
- Los dos a la misma altura, ninguno por delante. Si uno se adelanta, paras.
Trabaja primero por separado
Es la parte que la gente se salta. Si uno de los dos tira, no vas a arreglarlo paseándolos juntos: el otro le da cobertura y tú tienes menos capacidad de reacción.
Saca unos días a cada uno por separado, trabaja la marcha sin tensión con el método de parar en seco que explicamos en cómo evitar que tu perro tire de la correa, y solo cuando cada uno vaya razonable, únelos.
El momento crítico: la salida
El 80 % del descontrol de un paseo con dos perros se genera en los treinta segundos de ponerles la correa y salir por la puerta, con los dos saltando y ladrando.
Rutina que funciona:
- Coges las correas y no pasa nada hasta que los dos estén sentados o al menos quietos.
- Si se levantan, sueltas las correas y esperas. Repites las veces que haga falta.
- Pones la correa primero al más nervioso, para que no acumule espera.
- Salís por la puerta cuando están calmados. Si se lanzan, cierras y vuelves a empezar.
Los primeros días vas a tardar diez minutos en salir. En dos semanas son treinta segundos.
Si uno se lanza a otro perro
El contagio es real: si uno reacciona, el otro se suma aunque normalmente no lo haría. Estrategias:
- Aumenta la distancia antes: cruza de acera en cuanto veas al otro perro a lo lejos, no cuando ya estáis a cinco metros.
- Gira y cambia de dirección con naturalidad, sin tirones bruscos.
- Premia mirar y no reaccionar. Si ven al otro perro y te miran a ti, eso vale un premio bueno.
Lo práctico del día a día
Lleva bolsas de sobra: con dos perros necesitas el doble, y siempre hacen sus cosas en el momento más incómodo. Un dispensador enganchado a la correa te ahorra el registro de bolsillos.
Y si vas de ruta o a la playa con los dos, cuenta con que la gestión es más lenta: elige sitios amplios, no senderos estrechos con caída. Tienes opciones en rutas de senderismo con perro en Murcia.